LCD gráfico de 240 × 128
La pantalla LCD gráfica de 240 × 128 es un módulo de visualización compacto que combina una resolución moderada con una funcionalidad versátil para sistemas embebidos y dispositivos independientes. Este tipo de pantalla cuenta con 240 píxeles en sentido horizontal y 128 píxeles en sentido vertical, lo que proporciona un total de 30 720 píxeles individuales que pueden controlarse de forma independiente. La pantalla LCD gráfica de 240 × 128 admite tanto configuraciones monocromas como multicolor, según el modelo específico y el chip controlador integrado en el módulo. Estas pantallas suelen utilizar tecnologías probadas, como paneles STN, FSTN o TFT, cada una con características distintas en cuanto a ángulos de visión, relaciones de contraste y consumo de energía. La interfaz del controlador suele admitir protocolos de comunicación paralela, como buses de datos de 8 o 16 bits, así como interfaces seriales, incluidos SPI e I2C, lo que facilita su integración para los desarrolladores. La mayoría de los módulos LCD gráficos de 240 × 128 incorporan memoria RAM gráfica integrada que almacena el búfer de visualización, reduciendo así la carga de procesamiento sobre el microcontrolador anfitrión. El área de visualización suele medir entre 2 y 4 pulgadas en diagonal, logrando un equilibrio óptimo entre legibilidad y eficiencia espacial. Estos módulos suelen incluir retroiluminación LED para mejorar la visibilidad en distintas condiciones de iluminación, con brillo ajustable mediante control PWM. La pantalla LCD gráfica de 240 × 128 se utiliza ampliamente en paneles de control industrial, equipos médicos, electrónica de consumo, cuadros de instrumentos automotrices e instrumentos portátiles de medición, donde una retroalimentación visual clara resulta esencial para la interacción del usuario y la supervisión del sistema.